renovacion de calles con concreto en Guayaquil

¿Cómo va la renovación de las vías y alcantarillado en Guayaquil?

Desde febrero hasta la fecha (agosto de 2026), el Municipio de Guayaquil y sus direcciones operativas intensificaron un plan de reconstrucción urbana en distintos puntos de la ciudad. Esta estrategia prioriza una intervención profunda que combina la renovación de tuberías de aguas servidas y alcantarillado sanitario con la sustitución de la carpeta asfáltica por pavimento de hormigón rígido.

Principales sectores beneficiados por esta renovación en los últimos seis meses

DEn la calle Rumichaca, los trabajos abarcan desde Julián Coronel hasta Junín. La obra incluye el retiro del asfalto deteriorado, la demolición de la calzada previa, la instalación de nueva infraestructura hidrosanitaria y la colocación de hormigón rígido.

En la calle Los Ríos se ejecuta la rehabilitación vial junto con el cambio y mejora de colectores y redes sanitarias, con el objetivo de prevenir filtraciones y colapsos subterráneos.

En la avenida Rodolfo Baquerizo Nazur, en la Alborada, la intervención contempla el cambio a pavimento de hormigón, la renovación completa del sistema de aguas servidas y pluviales, el soterramiento de cables y el rediseño peatonal.

En la avenida Domingo Comín y otros sectores del sur de la ciudad se realiza el reemplazo progresivo del asfalto por hormigón de alta durabilidad, diseñado para soportar el tránsito pesado y evitar fisuras por filtraciones.

En la cooperativa Valle de la Flor y zonas periféricas se transforma la infraestructura existente mediante la instalación de redes de alcantarillado y la posterior pavimentación de las calles.

Objetivo y beneficios de estas obras de renovación urbana

Aunque los trabajos generan molestias temporales en la movilidad, la sustitución de las redes subterráneas elimina las fracturas en las tuberías y evita el empozamiento de aguas servidas, mejorando la salubridad y reduciendo los malos olores.

La aplicación de hormigón rígido ofrece una vida útil considerablemente superior a la del asfalto tradicional, resistiendo mejor las lluvias invernales y el peso del transporte público o pesado sin generar baches.

La planificación conjunta de renovar el subsuelo antes de pavimentar evita la necesidad de romper la calzada nueva en el futuro para reparar fugas o colapsos repentinos.

En la renovación de tuberías urbanas de gran diámetro, es común el uso de válvulas de mariposa para el aislamiento y control del flujo. Estas válvulas cuentan con un disco giratorio que permite interrumpir o habilitar el paso del fluido de manera eficiente.

A pesar de los contratiempos temporales en la circulación, este tipo de intervenciones integrales representa una inversión estratégica indispensable para el futuro de la ciudad. Al sustituir el asfalto por hormigón rígido, las vías adquieren una resistencia superior frente a las intensas lluvias características de los fuertes inviernos locales, evitando la formación acelerada de baches y grietas que deterioran gravemente la suspensión, llantas y amortiguadores de los vehículos. Asimismo, la renovación paralela de las tuberías subterráneas previene colapsos sanitarios, fugas y empozamientos de aguas servidas, y principalmente el que hayan notorias inundaciones por la intensidad de las lluvias, lo que no solo protege la salud pública y el entorno urbano, sino que garantiza calzadas duraderas que no requerirán cierres ni reparaciones constantes a corto plazo