El negocio del concreto le gana la batalla a la naturaleza

En una entrevista radial hecha el 8 de diciembre, el alcalde de la ciudad defendió la supuesta poda de los más de 40 árboles en la Atarazana, argumentando que los mismos serian replantados en otros sectores de la zona.
Pues bien, voy a tratar de ser lo más puntual posible sobre el tema.
Ante todo, que feo ver como los señores del diario más importante de la ciudad mienten al ayudar al alcalde a camuflar la realidad ante el ciudadano usando en su nota el título de: “44 árboles de La Atarazana serán reubicados en otros sectores de Guayaquil”.
En primer lugar el decir “reubicar” da a entender que algo será sacado para ser ubicado en otro lugar, y esto es tan solo una mínima e inútil parte de todo lo que se hará con esos árboles.
En segundo lugar, en la nota usan el término “PODA DE ARBOLES” cuando la realidad es que dichos arboles fueron DESMOCHADOS, (miren la foto); me explico mejor, podar un árbol es eliminar las ramas únicamente desde el punto en que estas están dañadas o enfermas para ayudar a que la planta se regenere, embellezca y fructifique mas rápido, o en su defecto para simplemente ayudar a la estética del mismo.
Mientras, por otro lado DESMOCHAR UN ARBOL es cortar todas sus ramas desde donde empiezan, sin importar cuales están sanas o enfermas, dejando así el árbol sin nada de frondosidad.
En tercer lugar, y es aquí en donde empieza lo malo de todo esto, pues, en términos de lo humano, desmochar es algo así como desmembrar y torturar al árbol hasta que muera por desangramiento, y lo más doloroso es que a diferencia de los seres humanos, los arboles a partir del momento en que son “desmembrados”, según su tipo, tardan entre 5 y 10 años en morir.
Según el alcalde, cuando estos árboles sean resembrados, volverán a florecer,  tengo que decirles que para que esto ocurra (si fuera cierto) se necesitarían aproximadamente 10 años, pero esto no ocurrirá, pues cuando un árbol es desmochado este entra en un proceso de oxidación a causa de que sus capas más profundas (las cuales quedan expuestas) no están diseñadas genéticamente para soportar y asimilar el medio ambiente tal como lo hacen sus hojas y ramas finas (la parte más verde del arbol). A causa de esto, con el paso de los años, cuando un árbol muere, debido a que está enterrado en el suelo, este se mantiene erguido y con el paso del tiempo se termina convirtiendo en un foco infeccioso para el lugar, el cual se va llenado de insectos y gusanos que comen células muertas, y la única manera en que la gente puede darse cuenta temprano es porque este simplemente nunca más vuelve a reverdecer, mucho menos, a florecer, y así, lo que termina sucediendo es que la gente (2 o 3 años después) termina solicitando a las autoridades el retiro de dichas plantas que en esos casos, obviamente se han convertido en causa de molestias por cuestión estética y de salud pública.

Aquí un ejemplo de como luce un arbol que realmente acaba de ser podado y nada mas..
arbol-podado
Cuento daño puede llegar a hacer alguien con tal de proteger sus intereses económicos disfrazados como intereses ciudadanos??..

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